Virus del Papiloma Humano

Virus del Papiloma Humano

VIRUS DEL PAPILOMA HUMANO / VERRUGAS GENITALES

Se trata de un problema muy común. Existen más de 150 tipos distintos de VPH, de los cuales más de 40 pueden localizarse en el área genital. Éstos últimos se han categorizado de acuerdo a su asociación con cáncer cervicouterino. Se consideran de alto riesgo, aquellos tipos que tienen el potencial de actuar como oncogénicos (que producen cáncer).

Los subtipos 6 y 11 son no-oncogénicos (no producen cáncer) y son responsables del 90% de las verrugas ano-genitales, cambios celulares de bajo grado en el cérvix. Los tipos 16 y 18 son los responsables del aproximadamente el 70% de los cánceres cervicouterinos.

Las verrugas genitales, también llamadas condilomas, son una condición común, que provoca pequeñas lesiones del mismo color de la piel o rosas (pueden ser planas y suaves o con cierto levantamiento y textura rugosa). Estimaciones recientes sugieren que aproximadamente el 10% de los adultos sexualmente activos tienen verrugas genitales. Como ya lo comentamos previamente, estas lesiones están relacionadas a la infección por virus del papiloma humano, sobre todo los subtipos 6 y 11. Existen cerca de 70 subtipos más que pueden llegar a producir verrugas en diferentes partes del cuerpo.

Las verrugas se pueden presentar de forma más común en personas sexualmente activas y éstas pueden aparecer desde unas cuantas semanas después de la infección hasta años posteriores. Por lo anterior es prácticamente imposible saber cuándo, cómo o de quién fue recibida la infección.

Las verrugas genitales se diagnostican mediante la exploración física. Generalmente tienen una apariencia característica que permite reconocerlas. En algunas circunstancias, algún área afectada por el virus puede no ser visible a simple vista, por lo que, durante la revisión, se aplica una solución de ácido acético (vinagre), lo que ayudará a identificar zonas con infección subclínica.

Hasta este momento, no se cuenta con pruebas de sangre que puedan ser utilizadas para establecer el diagnóstico de Virus del Papiloma Humano. El estudio que realizamos de manera confirmatoria es el PCR (Polimerase Chain Reaction) del área afectada. La muestra se toma de forma directa sobre la lesión mediante el “raspado” con un hisopo. Dependiendo de cada laboratorio, se podrán procesar e identificar cierto número de subtipos de VPH.

Existen diversos tratamientos para las verrugas por Virus de Papiloma Humano, desde medicamentos que se aplican de forma directa, hasta procedimientos para la remoción de la verruga (ablación con electrocauterio, crioablación o destrucción mediante láser).

La ablación con electrocauterio es una de las técnicas más utilizadas, ya que es un procedimiento que se puede realizar en el consultorio bajo anestesia local y a un bajo costo.

Cuando las verrugas o lesiones son demasiado grandes, las opciones de tratamiento antes descritas resultan insuficientes, requiriendo cirugía para poder retirarlas.

Es importante comentar con el paciente, que aún y después de un tratamiento exitoso con las técnicas ya mencionadas, las verrugas pueden volver a presentarse hasta en el 50% de los pacientes. Esto generalmente se presenta dentro de los siguientes 3 a 6 meses después del tratamiento.

Para la mayoría de los hombres, la presencia de verrugas genitales no conlleva un riesgo importante a largo plazo, siempre y cuando tenga las medidas de higiene necesaria y lleve un seguimiento adecuado. Está bien establecido que los hombres que se han realizado la circuncisión tienen menos posibilidades de presentar la enfermedad, pero esto no quiere decir que quedan exentos.

Se recomienda que en los casos que no se tiene una pareja estable, se haga el adecuado uso del preservativo, con la finalidad de disminuir el riesgo de contagio.

Afortunadamente, en la actualidad podemos frenar la diseminación de esta enfermedad tan común. Para esto contamos con vacunas que disminuyen de forma significativa el riesgo de contagio por esta enfermedad.

 

VACUNA PARA EL VIRUS DEL PAPILOMA HUMANO.

El virus del papiloma humano genital es la infección de transmisión sexual más común. Se estima que en Estados Unidos se infectan 14 millones de personas cada año. Aunque la mayoría de las infecciones no causan síntomas y son autolimitadas, la presencia persistente de infección por el Virus del Papiloma Humano a nivel del cérvix, puede desencadenar en cáncer cervicouterino, así como también en otros sitios como en el área anogenital, orofaríngeo, o provocar la salidad de verrugas tanto en hombres como en mujeres.

Existen más de 150 tipos distintos de VPH, de los cuales más de 40 pueden localizarse en el área genital. Éstos últimos se han categorizado de acuerdo a su asociación con cáncer cervicouterino. Se consideran de alto riesgo, aquellos tipos que tienen el potencial de actuar como oncogénicos (que producen cáncer), tales como el 16 y 18.

Los subtipos 6 y 11 son no-oncogénicos (no producen cáncer) y son responsables del 90% de las verrugas ano-genitales, cambios celulares de bajo grado en el cérvix.

Hasta el momento existen 2 tipos de vacunas para disminuir el riesgo de contraer Virus del Papiloma Humano. Son la bivalente y la tetravalente. Ambas protegen contra los tipos 16 y 18, responsables del 70% de los cánceres cervicouterinos. El VPH tipo 16, también es el responsable de los demás tumores atribuidos al VPH. La vacuna tetravalente, también va a proteger en contra de los tipos 6 y 11, que como ya lo comentamos, son los responsables de la gran mayoría de las verrugas genitales y papilomatosis respiratoria recurrente.

¿Quién es candidato a recibir la vacuna?
Se ha identificado que el mayor beneficio de recibir la vacuna, lo tiene los jóvenes de 9 a 26 años. La vacuna bivalente (16 y 18) ha sido aprobada para ser utilizada sólo en niñas y mujeres de 9 a 26 años, no así en varones. Por el contrario, la vacuna tetravalente (16, 18, 6 y 11), se puede utilizar en niños y adultos de ambos sexos de 9 a 26 años de edad.

También se recomienda, para aquellos hombres de entre 22-26 años no vacunados previamente que tienen inmunocompromiso y con pruebas positivas para VIH.

¿Se puede administrar junto con otras vacunas?
El efecto de la vacuna tetravalente no se modifica al ser administrada junto con otras vacunas (incluyendo la vacuna conjugada para meningococo, Tétanos, Difteria, y la vacuna acelular para Tosferina, de Poliomelitis inactiva o para Heptitits B).

Y si tengo más de 26 años ¿me puedo vacunar?
Se realizaron estudios correspondientes a este grupo de edad, encontrando que no se obtiene una efectividad satisfactoria al recibir la vacuna posterior a los 26 años, por lo que, aunque no está contraindicada su aplicación, el beneficio de recibirla es poco.

¿Cómo se aplica?
El esquema de vacunación establecido para la vacuna para el Virus del Papiloma Humano contempla 3 aplicaciones intramusculares a los 0, 1-2 y 6 meses. Generalmente se puede aplicar en la región alta del brazo (deltoidea) o en la región glútea.

Se deberá de suspender su aplicación, si el paciente presenta algún síntoma relacionado a hipersensibilidad a la primera dosis de la vacuna. Tampoco se deberá aplicar a personas con alteraciones de la coagulación o en terapia anticoagulante (a menos que el beneficio sea mayor que el riesgo)

¿Se puede utilizar en embarazadas?
No se recomienda su uso en mujeres embarazadas. No se debe de realizar ningún tipo de intervención para aquellas mujeres que se embarazaron después de haber iniciado el esquema de vacunación.

Envíanos tus dudas o agenda tu cita para iniciar tu tratamiento.

Dejar un comentario

Tu email no será publicado