Crecimiento Prostático

Crecimiento Prostático

Con el paso de los años, el crecimiento prostático se considera como una condición normal. Lo anormal es cuando este crecimiento afecta la calidad de vida y la funcionalidad de las personas.

¿Cómo funciona el sistema urinario?
La orina se produce constantemente en los riñones y es transportada hacia la vejiga a través de los uréteres. La vejiga almacena esta orina hasta llenarse generando el deseo de orinar, momento en el que de forma voluntaria la orina pasa por la uretra hacia el exterior. La próstata es una glándula que forma parte del sistema reproductor masculino, además de ser la primera porción de la uretra.

¿Qué es la próstata?
Es una glándula encargada de producir una parte del semen, líquido que es expulsado en el momento de la eyaculación. La glándula prostática, generalmente se mantiene con un tamaño constante (20-30 gramos) hasta los 40 años, posteriormente incrementa su tamaño de forma gradual.

La causa del crecimiento prostático no está bien definida, sin embargo, el factor de riesgo más importante para que se dé el crecimiento prostático la edad. A mayor edad, mayor crecimiento prostático.

¿Por qué la próstata genera problemas? ¿Cuáles son los síntomas?
El crecimiento prostático causa problemas debido a una obstrucción en la salida de orina desde la vejiga hacia la uretra, ya que el crecimiento prostático bloquea el conducto (uretra) por el que debe pasar la orina.

Por lo tanto, la vejiga tiene que trabajar más fuerte para poder vencer la resistencia que el crecimiento prostático está generando y poder así vaciar su contenido. Cuando la obstrucción es severa, la vejiga puede llegar a ser incapaz de vaciarse, lo que ocasionará mucho dolor y desesperación. A esta condición se le llama retención aguda de orina.

El inicio de los síntomas del crecimiento prostático es lento y se presenta de manera gradual. Estos síntomas pueden ser, dificultad para iniciar la micción, disminución de la fuerza del chorro urinario, intermitencia al orinar (que orine de poco en poco), sensación de vaciamiento incompleto al final de orinar, tener que pujar o forzar la salida de orina, incremento en la frecuencia urinaria, la sensación inminente de salida de orina (también llamada urgencia urinaria), levantarse frecuentemente por las noches (nocturia), este último es de los datos más característicos del crecimiento prostático.

El vaciamiento incompleto se caracteriza por mantener la sensación de que no se logró orinar por completo, que provoca el tener el deseo de querer volver a orinar aún y después de haber terminado, lo que genera tener que regresar a orinar en los siguientes 10 a 20 minutos.

¿Cómo es la revisión de la próstata?
El diagnóstico del crecimiento prostático (hiperplasia prostática), es dado por una serie de estudios. El más importante es realizar una revisión clínica completa, que incluye una serie de preguntas (historia clínica), junto con la exploración física.

Dentro de la exploración se sugiere realizar el tacto rectal, el cual es realizado por el médico, introduciendo un dedo en el recto con la finalidad de palpar la superficie de la próstata y calcular un tamaño aproximado de la misma. Esta parte del estudio físico no toma más de 20 a 30 segundos, no es doloroso y proporciona mucha información acerca de su próstata.

Cuando se tienen este tipo de síntomas, en muchas ocasiones se solicita un ultrasonido de vejiga y próstata, en el cual se medirá el volumen de la vejiga estando llena, el tamaño de la próstata. Posteriormente se le pedirá al paciente que orine y nuevamente se volverá a medir el volumen de orina residual en la vejiga. Cuando este volumen de orina residual es más alto de lo normal (por arriba de 50-70 ml), se favorece la formación de piedras en la vejiga, falla renal, infecciones urinarias o retención aguda de orina.

El antígeno prostático no tiene un papel tan importante dentro de la evaluación del crecimiento prostático, sin embargo, es una parte complementaria al estudio y cuidado de salud en el hombre, ya que nos ayudará a identificar a las personas que pudieran estar en riesgo de tener cáncer de próstata.

¿El crecimiento prostático requiere siempre de tratamiento?
Existe una buena variedad de tratamientos para manejar el crecimiento prostático. La opción menos invasiva de manejo es “esperar y vigilar”, esto en especial, cuando los síntomas no llegan a ser realmente un problema y que el crecimiento prostático no representa un peligro latente o que llegue a generar un daño mayor en el sistema urinario. En esta modalidad de tratamiento, no se realiza ningún tipo de intervención, sólo la vigilancia con visitas médicas y estudios cada 6 a 12 meses.

¿Cuándo debe ser tratado el crecimiento prostático?
Existen muchas indicaciones para dar tratamiento al crecimiento prostático. Una de las principales es la retención aguda de orina, que es la incapacidad de orinar y cuando se presenta, representa una urgencia, debido al gran dolor que produce.

La presencia de orina residual después de orinar de manera constante, es otra indicación de tratamiento, debido a que esto favorece de manera significativa la presencia de infecciones de vías urinarias, así como formación de piedras en la vejiga. De manera crónica, este volumen residual, puede afectar el adecuado drenaje de orina desde los riñones, generando alteraciones funcionales en el riñón, desencadenando insuficiencia renal. Para valorar esto, se sugiere realiza un ultrasonido de vejiga y próstata, con medición de orina residual.

Ante la presencia de sangrados abundantes y de manera constante, se debe considerar iniciar un protocolo de estudio para determinar la causa del sangrado, que en la gran mayoría de los casos es secundario al crecimiento prostático.

Por mucho, la mayor indicación de tratamiento por crecimiento prostático es cuando existen síntomas del tracto urinario y esto se convierte en un problema para el paciente, afectando así su calidad de vida.

¿Qué pastillas se pueden tomar para el crecimiento prostático?
Cuando es necesario iniciar tratamiento para el crecimiento prostático, el manejo médico con pastillas es una buena opción. Dependiendo del tipo de síntomas que presente el varón, serán los medicamentos que se utilizarán.

El grupo de medicamentos más utilizados para el crecimiento prostático son los llamados “alfa-bloqueadores”, medicamentos encargados de relajar las fibras musculares del cuello de la vejiga, así como también disminuir la tonicidad de la próstata “abriendo” así el flujo de orina.

Ejemplos de estos medicamentos son: Tamsulosina, Alfuzosina, Silodosina, Terazosina y Doxazosina. Los beneficios del uso de este medicamento se pueden sentir en cuestión de horas. Los efectos adversos que se pueden producir con el uso de estos medicamentos incluyen: hipotensión (diminución en la presión arterial), mareos, sensación de cansancio, congestión nasal, eyaculación retrógrada. Esta última también es llamada como “orgasmo seco”. El paciente es capaz de sentir orgasmo, sin embargo, no presentará la salida de semen, ya que este se irá hacia la vejiga. La eyaculación retrógrada, no genera ningún daño ni repercusión en la función sexual, sin embargo, para algunos hombres puede ser algo molesto, por lo que manejan este problema simplemente no tomando la pastilla el día que planean tener relaciones sexuales.

Otro grupo de medicamentos utilizados para el crecimiento prostático, son los diseñados para disminuir el tamaño de la próstata, dentro de los que encontramos el Finasterida y Dutasterida. Los estudios clínicos han demostrado su mayor efectividad, cuando el tamaño de la próstata es mayor de 40 gramos. El tratamiento con este medicamento ha mostrado tener mejores resultados en combinación con un “alfa-bloqueador” y por un periodo no menor de 6 a 12 meses.

¿Qué hacer en caso de que las pastillas no funcionen?
Cuando el tratamiento médico no ha dado buenos resultados y el paciente continúa con muchos síntomas, se deberá de pensar que el tratamiento quirúrgico es la mejor opción. Desde hace muchos años, la Resección Transuretral de Próstata (R.T.U.P.), fue el tratamiento de elección para el crecimiento prostático, sin embargo, con la llegada de los medicamentos, la realización de este procedimiento ha quedado postergada hasta que el tratamiento médico no funcione o que se tengan indicaciones absolutas para el manejo quirúrgico. Las indicaciones absolutas para el manejo quirúrgico de una persona con crecimiento prostático son: retención urinaria refractaria o recurrente, infecciones de vías urinarias recurrentes, hematuria (sangre en la orina) de forma repetitiva, cálculos en la vejiga, insuficiencia renal secundaria a obstrucción por crecimiento prostático.

En las siguientes secciones, se describirán las diferentes opciones de tratamiento quirúrgico para el crecimiento prostático obstructivo.

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