Vasectomía

Vasectomía

La vasectomía se ha convertido en uno de los métodos anticonceptivos más comunes y populares para aquellas familias que se encuentran completas. La vasectomía es la cirugía que producirá esterilidad, lo que significa que el hombre no podrá embarazar a su pareja.
Los testículos tienen 2 funciones. Produce testosterona, que es la hormona masculina, y también produce espermas, los cuales viajarán a lo largo de varios conductos que de manera conjunta formarán el epidídimo. El epidídimo es una estructura que se encuentra localizada junto al testículo en su cara lateral-posterior. Los espermas maduran aquí, y continúan su viaje a través del conducto deferente (mismo que es cortado durante la vasectomía) hasta llegar a las vesículas seminales y próstata. En este punto, los espermas se mezclan con secreciones de las vesículas seminales y próstata, formando así el semen.
Durante la vasectomía, el deferente se corta y se extrae un segmento de entre 5 a 10 mm. Los cabos sueltos son ligados y sellados con sutura.

Una vez realizada la vasectomía, los espermas aún se siguen produciendo en el testículo, pero no llegan a ser eyaculados por la falta de continuidad en el conducto deferente, por lo tanto, serán absorbidos dentro del mismo testículo. La función sexual se mantendrá sin cambios, no habiendo alteraciones en la erección u orgasmo, manteniendo la eyaculación sin modificación.

El paciente tendrá que tener en cuenta que la esterilidad no será inmediata después del procedimiento, debido a que aún quedan espermas residuales en el conducto deferente que llega a las vesículas seminales, así como en estas últimas también. Se recomienda seguir utilizando algún otro método anticonceptivo hasta haber alcanzado 15-20 eyaculaciones posteriores al procedimiento y que se confirme mediante una espermatobioscopía (estudio microscópico del semen) la ausencia de espermas en el semen.

El efecto de la vasectomía, se considera como esterilidad permanente. Las posibilidades de que los extremos del conducto cortado se vuelvan a unir de forma espontánea es extremadamente rara, siendo en menos de 1 en 200 hombres vasectomizados. A esto se le llama recanalización, y generalmente ocurre dentro de los primeros meses posteriores a la vasectomía, lo que agrega una razón más para realizar la espermatobioscopía antes de tener relaciones sexuales sin protección anticonceptiva.

Si eventualmente el paciente se llega a arrepentir de haberse realizado la vasectomía, la cirugía puede ser reversible, pero esto implica un procedimiento mucho más complejo que la vasectomía. El canal dentro del deferente por el que pasan los espermas es tan pequeño que no se puede ver a simple vista. Cuando se decide hacer la reversión de la vasectomía, se debe realizar con la utilización de microscopio con una amplificación de no menos de 20 veces, utilizando suturas que sólo pueden ser vistas con el microscopio. Aún y cuando la unión de los cabos se haga exitosamente, las posibilidades de embarazo se reducen de forma significativa.

Como ya comentamos antes, la vasectomía genera esterilidad, pero en ningún momento va a afectar la capacidad de tener o mantener una erección o de alcanzar el orgasmo. Casi todas las parejas que han buscado este método anticonceptivo, encuentran que su vida sexual mejora después de la vasectomía al sentirse seguros de que no habrá después ninguna sorpresa o embarazo no deseado.

Posterior a la vasectomía, la eyaculación será normal, debido a que la mayor parte del volumen seminal es producido en las vesículas seminales y en la próstata, por lo que el volumen aportado por el esperma es mínimo. Después de la vasectomía, la eyaculación seguirá siendo la misma. Aunque hay una discreta disminución del volumen del semen, esta será insignificante que rara vez el hombre o su pareja lo notarán.

El método que utilizamos para realizar la vasectomía incluye sedación intravenosa, por lo que el procedimiento es totalmente indoloro para el paciente, además que de manera local utilizamos anestesia. Además de éstas técnicas anestésicas, realizamos la vasectomía sin bisturí, por lo que tampoco se realiza incisión alguna en la piel, lo cual es mucho menos invasivo para el paciente. Con esta técnica, realizamos una o dos pequeñas punciones en el escroto, dependiendo en gran parte de la anatomía de este último. Una vez que realizamos dicha punción e identificación de los deferentes, estos son expuestos y la vasectomía es factible de realizar.

Los riesgos potenciales de la vasectomía incluyen sangrado e infección, esto ocurre en aproximadamente el 1% de los hombres. Puede existir algo de dolor o molestia en el área escrotal posterior al procedimiento. También puede haber un poco de inflamación testicular, lo cual es esperado. Esto es controlado con medicación, que posterior al procedimiento será recetado, tanto con analgésicos como antiinflamatorios, reduciendo estas molestias al mínimo.

Hasta este momento y basado en la literatura médica actual, no se ha determinado que exista complicaciones a largo plazo por haber realizado la vasectomía. En algunos reportes anteriores, se había puesto especial atención en la posibilidad de relación entre vasectomía y cáncer de próstata, sin embargo, en la actualidad, no se ha encontrado dicha relación.

Dentro de los cuidados postoperatorios, sugerimos un reposo de actividad sexual entre una y dos semanas posteriores a la cirugía. Una vez reiniciadas las relaciones sexuales, éstas deberán ser con otro método anticonceptivo, hasta cumplir 15 a 20 eyaculaciones y tener la espermatobioscopía con la ausencia de espermas.

A nuestros pacientes que han decidido realizarse la vasectomía, les hemos recomendado hacerla los días Jueves o Viernes, con el objetivo de tener el fin de semana libre como recuperación y poder reincorporarse al trabajo el Lunes. También les pedimos evitar realizar actividades físicas importantes como levantar objetos pesados, correr o cualquier ejercicio por 2 semanas como mínimo, esto acompañado del uso de un suspensorio deportivo o ropa interior ajustada, tratando de evitar boxers sueltos. Esto proveerá de mayor confort y menos molestias.

Se podrán bañar al día siguiente de la cirugía, limpiando el área tratada con agua y jabón. Evitar baños en tina o nadar por al menos 10 días. Los primeros días puede haber salida de un poco de suero, por lo que sugerimos colocar una pequeña gasa en el sitio de punción.

Sabemos que para los hombres no es fácil tomar este tipo de decisiones, por lo que siempre vamos a buscar brindarte el mayor confort, seguridad y las mejores técnicas.

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