Piedras en el Riñón

Piedras en el Riñón

Para poder entender un poco mejor acerca de las piedras en los riñones, es importante tener cierta información referente al sistema urinario. El tracto urinario inicia en los riñones (uno de cada lado), localizados en la región posterior y superior del abdomen, parcialmente cubiertos por las costillas. Éstos son los encargados de filtrar la sangre y de extraer o retirar el exceso de productos tóxicos y de líquidos del organismo. El producto de esta filtración es lo que llamamos orina, y una vez formada, entrará en la primera parte del sistema de drenaje llamada cálices renales, que en conjunto formarán la pelvis renal, misma que desembocará en el uréter. La orina viajará a través de éste último hasta llegar a la vejiga (un uréter por cada riñón). En resumen, la orina se produce en el riñón, llegando a la pelvis renal y pasando por los uréteres hasta la vejiga en donde es almacenada hasta el momento de ser desechada. El Sistema urinario tanto en hombres como en mujeres es el mismo hasta la vejiga. La vejiga funciona como reservorio y su tracto de salida se llama uretra, que en los hombres tiene una mayor longitud y en su primera porción está rodeada por la próstata (glándula parte del sistema reproductor masculino).

Los cálculos se forman en el riñón cuando existe un exceso de minerales, usualmente una combinación de calcio, oxalatos o ácido úrico. Estos minerales inician un proceso de cristalización, que posteriormente se unirán y formarán cálculos urinarios.

Los cálculos se pueden descubrir de muchas formas. Estos se pueden manifestar en una forma poco agradable, cuando causan dolor sumamente intenso, o simplemente durante algún estudio de imagen realizado durante la investigación de algún otro problema. Cuando existe la sospecha de la presencia de un cálculo urinario, se debe realizar algún tipo de estudio de imagen, desde una radiografía simple de abdomen o ultrasonido y en la mayoría de los casos se recomienda la realización de una tomografía, ya el tratamiento dependerá en gran parte de los hallazgos obtenidos mediante este estudio.

Las piedras causan dolor y problemas cuando obstruyen el flujo de orina proveniente del riñón. La obstrucción se puede dar en cualquier punto del trayecto del uréter, desde la pelvis renal hasta su desembocadura a la vejiga. Cuando un cálculo obstruye el flujo de orina, ésta no puede pasar, incrementando así, la presión desde el riñón hasta el sitio de obstrucción, que generará dolor muy intenso, tan severo que puede asociarse a náusea y vómito. Este dolor no sólo se puede presentar en la espalda, sino también verse reflejado hacia la parte lateral del abdomen (flanco) o extenderse hacia la parte inferior del abdomen o región inguinal.

Cuando un cálculo está en el uréter, puede obstruirlo de manera total o intermitente. En los casos en los que la obstrucción es completa, se generará mucho dolor. Pero si la piedra llegara a rotar o moverse ligeramente y permite un discreto flujo de orina, se favorecería una disminución de la presión dentro del sistema urinario, mejorando o incluso aliviando el dolor. El dolor podrá presentarse de manera variable según el grado de obstrucción que se presente.

Si el cálculo llega a la vejiga, la peor parte ha pasado, con lo que el lito podrá ser expulsado a través de la uretra sin problemas. El diámetro de la uretra el 4 veces más grande que el del uréter, por lo que no debería haber ningún problema para su paso. Muchos pacientes logran expulsar la piedra sin siquiera darse cuenta de ello.

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