Circuncisión

Circuncisión

La circuncisión se refiere al procedimiento realizado para retirar el prepucio que cubre el glande, esto como parte de un ritual cultural o religioso, tal y como sucede en la comunidad judía o algunas familias islámicas. De igual forma puede ser parte de una tradición familiar, higiene personal, estética o como un método de prevención o reducción de riesgo de adquirir algunas enfermedades de transmisión sexual. También existen indicaciones médicas para la realización de este procedimiento, por ejemplo, cuando el prepucio pierde la elasticidad necesaria para poder ser retraído. Esto no permitirá un aseo adecuado favoreciendo infecciones locales o de vías urinarias, e incluso llegando a obstruir la salida de orina de manera correcta.

Las personas con algunas enfermedades crónico-degenerativas, como Diabetes, tienen un mayor riesgo de presentar alteraciones en el prepucio, aumentando así las posibilidades de contraer infecciones urinarias y problemas para la micción.

Por motivos culturales o simplemente de moda, muchos pacientes optan por realizarse la circuncisión, generando así satisfacción estética y confianza en el momento de intimidad con su pareja.

La presencia de erecciones dolorosas o que de manera constante presenten un pequeño desgarro del frenillo, pueden ser motivos más que suficientes para realizar la circuncisión.

La circuncisión es un procedimiento ambulatorio, por lo que el mismo día del procedimiento podrás regresar a casa. Se realiza con anestesia regional (de la cintura para abajo) o general en caso de así requerirse. Al finalizar la cirugía, se coloca una gasa cubriendo la herida, misma que se deberá retirar al día siguiente al procedimiento, aunque en algunos pacientes, ésta se caerá el mismo día de la cirugía. El tipo de sutura que se utiliza en el procedimiento es absorbible, esto permite que no tengamos que retirar puntos.

Los riesgos potenciales que se tienen al realizar la circuncisión son el sangrado e infección. Para reducir el riesgo de sangrado, se pide a los pacientes que suspendan el consumo de Aspirina u otros analgésicos como Ibuprofeno o Diclofenaco al menos 10-14 días previos a la cirugía. En caso de que llegar a existir algún sangrado y que formara un hematoma (acúmulo de sangre), puede requerir que éste sea drenado de forma quirúrgica. Si se presenta un pequeño sangrado durante las primeras 24 horas después de la cirugía, use una gasa, y aplique una compresión firme sobre la herida por 10 minutos y llame a su médico.

Como parte de los cuidados posteriores a la circuncisión, se recomienda colocar frío local en la zona de la cirugía por periodos de 20 minutos por 20 de descanso durante las primeras 24 horas, esto ayudará a disminuir el edema (hinchazón) y el dolor. Al día siguiente del procedimiento, el paciente se podrá bañar sin problemas, lavando la herida quirúrgica de manera gentil con jabón neutro y sin fragancia, enjuagando con abundante agua. Al finalizar secar de manera correcta. Aplique sobre la herida ungüento antibiótico recetado por su médico y cubra la herida nuevamente con una gasa. En caso de que esta se humedezca o manche cámbiela las veces que sea necesario.

Su médico le proporcionará la receta con los medicamentos para el dolor que deberá tomar para disminuir las molestias inherentes al procedimiento, generalmente no deben necesitarse por más de 4 a 7 días.

Se le pide al paciente que ha sido sometido a la circuncisión, que no realice actividades físicas intensas (levantar objetos pesados, correr, trotar u otros deportes) por un periodo de 2 semanas. En hombres sexualmente activos, deberá haber un reposo de actividad sexual por 6 semanas, ya que esto podría desgarrar el tejido suturado. Es común que durante las noches o por las mañanas al levantarse, puedan tener erecciones espontáneas involuntarias, sin embargo, éstas no le deben generar ningún problema.

Llame a su médico en caso de presentar sangrado abundante, salida de pus por la herida, mal olor, dolor intenso o enrojecimiento del pene e inflamación importante.

La mayoría de los hombres que se han sometido a la circuncisión, pueden advertir un incremento en la sensibilidad del glande por unas cuantas semanas posteriores al procedimiento. Esto pasa, debido a que el glande ha estado cubierto durante mucho tiempo. Esta sensación irá disminuyendo de manera gradual. La circuncisión, no afecta en nada la función sexual. No provoca ningún cambio en la posibilidad de tener una erección, así como tampoco no genera alteraciones en la satisfacción sexual.

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